¿Qué podía decirle?

Levanté la mirada y observé la figura crucificada que adornaba el altar. ¿Qué podía decirle a un hombre que parecía haber sufrido infinitamente más que yo?

No hay forma de huir

No pensé en huir. No hay forma de huir cuando comprendes que el problema está en ti mismo.

Culpar a otro

Culpar a otro, divino o mortal, de aquellas desgracias que habíamos ido forjando poco a poco con nuestros actos me había parecido cobarde.

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