La bondad y la codicia

En Humania la bondad no gozaba de gran prestigio. Un hombre o una mujer buenos eran percibidos como seres excéntricos, utópicos, incluso faltos de carácter, por no tildarles de incautos, incapaces de poner los pies en el suelo y ver la realidad.

En definitiva, la codicia se había instalado en los habitantes de Humania como un atributo natural que justificaba cualquier acto.

Amantia y Fanatia

Fanatia vivía de afanes, se sentía carente.
Amantia vivía de dones, se sentía plena.

 Para Amantia la libertad era el derecho a crear. A crear, desde lo más íntimo de sí misma, lo que su corazón deseaba, y manifestarlo como un regalo hacia todo y todos.

Para Fanatia la libertad era tener todo lo que su corazón deseara.

Creer en lo bueno

A fuerza de creer en lo bueno cerraba la puerta a cualquier pensamiento intruso.

Los orígenes

El oro el origen noble de los metales, la bondad el origen del hombre y la armonía el origen del mundo.

Blog de WordPress.com.