El principe azul

Había encontrado su principe azul y estaba decidida a vivir hasta el final su propio cuento de hadas… ¿Qué podía hacer una madre contra eso?

No todos los presagios son maldiciones

No todos los presagios son maldiciones irremediables, ni todo lo no bueno tiene por qué resultar necesariamente funesto…

Era un beso

Era un beso apasionado y repulsivo, muy acalorado, sucio, de esos que no siembran dudas sobre lo que vendrá a continuación.

Estrujé mi miedo

Había llegado el momento definitivo. Agarré mi miedo y lo estrujé, lo pisoteé y lo aparté a un rincón de mi mente. Aunque no fui capaz de suprimirlo, seguía ahí, como un zumbido molesto.

Mi padre podía ser brillante pero…

Mi padre podía ser brillante, pero ya estaba viejo para entender mis problemas

Frustración

Encontré la lámpara, lo que no acabo de encontrar son los deseos.


Los relatos de Maurice Sparks

Amor y deseo

Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.

¿Piropo?

La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura.

A las palabras del amor

A las palabras de amor les sienta bien su poquito de exageración.

Anoche soñé…

Anoche soñé que oía a Dios, gritándome: ¡Alerta! Luego era Dios quien dormía, y yo gritaba: ¡Despierta!

Ayer soñé que veía a Dios y que a Dios hablaba; y soñé que Dios me oía… Después soñé que soñaba

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